Escalera de Caracol, 2

Sin autor

Billy Wilder en la escuela

Para la incorporación reglada del cine en los colegios

978-84-125334-1-5

¿Cuál es el legado cultural que debe transmitirse entre generaciones? ¿A qué criterios responde? Sea cuales fueren, parece que toda obra cultural ligada al entreteniendo, por el hecho mismo de poder disfrutarse plenamente sin mayores esfuerzos, no es del todo bienvenida al canon educativo. El cine, potencia creativa y creadora sin fronteras, constituye, sin duda y por derecho propio, uno de los cimientos culturales más profundos del siglo XX y de lo que cursa el XXI. Los grandes directores de cine de nuestro siglo anterior, son los grandes poetas de la Antigüedad, los humanistas de la Toscana, los músicos barrocos de Centroeuropa, y sin ellos, sin su cine a lomos de la modernidad, difícilmente se pueda entender, mínimamente, las claves sentimentales de las sociedades actuales: el amor y la violencia, el poder y la libertad. Es de lamentar que el cine haya ocupado un lugar tan marginal en la escuela, un muñeco para rellenar las ociosas horas de puntuales días lectivos. Ver, y hacer cine en dimensiones sencillas, en su dimensión técnica y social, no solo es disfrutar, compartir y valorar el poder de la imagen, sino que nos brinda la posibilidad de educar la vista y los sentidos en general, para no hacernos inmunes a la fealdad y sensibles a la belleza que nos rodea.